ENTREVISTA DEL EOEP A FAMILIAS
de alumnado con TEA
1. Conocer
bien las características del trastorno en general y especialmente la edad del niño que valoramos.
2. Es
mucho más importante el cómo se lleve a cabo la entrevista que el instrumento
elegido para ella pero es básico conocer y dominar todos los ítems del
modelo de entrevista o protocolo que vayamos a usar.
3. Contemplar
dos tipos de entrevistas familiares:
b. Entrevista
– diagnóstico, Dirigida a buscar todos los indicadores
diagnósticos posibles del trastorno en el máximo de situaciones para confirmar
o descartar la hipótesis previa de que puede existir el trastorno.
En este segundo formato se aconseja no
pretender recoger toda la información necesaria en una única entrevista
salvo casos muy claros o ya diagnosticados por otros servicios, ya que hay que
matizar mucho y recoger muchas situaciones cotidianas casi literalmente. Puede
aportar mucha y esencial información para el diagnóstico.
4. Cuando
formulamos a los padres preguntas de cierta complejidad, es bueno acompañarlas
de ejemplos variados, siempre más de uno y en situaciones diferentes,
para que las familias entiendan lo que se les pide con la mayor precisión.
5. Utilizar
muchas preguntas abiertas sobre situaciones cotidianas de la vida del
niño para valorar matices que los padres aportan espontáneamente. ¿Cómo se
desarrolla una tarde de compras en un centro comercial?, ¿cómo se dan las
visitas a familiares?, cuénteme una jornada diaria del niño y de cómo la lleva,
etc. Podemos ayudarles, si es necesario, a describir las situaciones con
precisión a través de algunas preguntas, (¿Con qué familiar se lleva mejor, qué
hace con él, qué hace el niño mientras ustedes charlan…?).
6. Insistir
varias veces, de diferentes maneras y con diferentes preguntas, en los aspectos
que vayan quedando menos claros en la entrevista (preferencias, manías,
rigideces, teoría de la mente…)
7. Viene
bien guiarse con algún protocolo estándar para organizar la entrevista pero
utilizado como un punto de partida o guía, dejando que los padres puedan
relacionar unas cosas con otras,
relacionar unos comportamientos con otros. No limitarles demasiado con la
estructura de las preguntas y respuestas concisas a no ser que se dispersen en
aspectos ya vistos o que no interesan.
8. Con
aquellos padres que ya han leído o tiene información del trastorno es
más necesario contrastar la información que nos dan. Pueden ayudarnos en
ocasiones mucho pero también pueden llegar a interpretar comportamientos del
niño de forma errónea o formular las conductas como las han leído antes,
presentándolas como patológicas cuando a lo mejor no lo son. Ej: Una madre que
cuenta que a su hijo le gusta jugar a ponerlo todo en fila (con la sensación de
que eso “es propio de autistas”). Finalmente, el niño solo ponía en fila coches
y lapiceros (normal para sus 4 años) y además jugaba a juegos muy diferentes.
9.
Son temas imprescindibles a indagar
las tres áreas más afectadas en TGDs (hay guías amplias del E. E. de TGDs) pero insistir en:
a. Relación
con iguales: habilidades para compartir, negociar, picardía, defensa, fiestas
de cumpleaños…
b. Rabietas:
situaciones que las provocan, manifestaciones y cómo se abordan; Buscar la
coincidencia o no con rabietas “normales”.
c. Juego
motor, simbólico y de reglas: descripción detallada de alguna situación
frecuente de juego.
d. Alimentación:
Rechazos y tolerancias. Procedimiento de comida en la casa…
e. Lenguaje
y comunicación: características y contenidos. Lenguaje imaginativo (comprensión
o emisión de bromas, chistes, adivinanzas…)
f. Intereses,
rutinas y grado de intensidad
g. Manierismos
h. Expresión
y comprensión de emociones propias y ajenas
i. Problemas
de conducta y situaciones cotidianas de
riesgo
j. Necesidades
de ayuda en el niño
k. La
mayor preocupación de los padres respecto al hijo: en la actualidad y de cara
al futuro.
l. Descripción
con detalle de una jornada normal de la familia y el niño en particular.
No hay comentarios:
Publicar un comentario